Edición Nº21 Junio 2003


EVALUACIÓN SENSORIAL DE UVAS 1ª Parte.

VALERIO L. GUTIÉRREZ AFONSO
DPTO. ING. QUÍMICA Y TEC. FARM.

Univ. de La Laguna

En épocas como estas, donde vemos como las uvas presentan ya en muchos sitios un tamaño guisante, y observamos como el tiempo pasa más rápido, debemos empezar a pensar ya en la maduración de la uva. Este periodo nos marca una de las fases, tal vez, la más crítica, para la calidad del futuro vino. Es por esta razón que les presento una técnica que nos permite apreciar, sensorialmente, la evolución de la uva durante este periodo. Lógicamente, las conclusiones que podemos extraer de éste análisis son muy importantes para determinar las fases tecnológicas que debemos realizar sobre la materia prima del vino.

Todos sabemos como el seguimiento de la maduración a partir de parámetros físico-químicos nos puede indicar la evolución de los azúcares, de los ácidos, e incluso de los pigmentos responsables del color (antocianos). No obstante, existen otros parámetros que requieren mucho tiempo para su análisis, (taninos, aromas, etc.), además de ser costosos.

En la última conferencia de la OIV celebrada en Adelaida (Australia) un equipo francés del Instituto Cooperativo del Vino presentó un trabajo sobre el desarrollo de un nuevo método de evaluación sensorial de uvas. Este método describe la intensidad de las características de la uva a través de la vista, dedos, boca y oidos (p.e. al oír el crujido de las pepitas). Una lista de 20 descriptores permite a todos los degustadores utilizar los mismos términos para caracterizar la misma sensación. Cada descriptor es cuantificado sobre una escala de notación de cuatro niveles (1,2,3 y 4), correspondiente a un estado de madurez creciente para la mayoría de los descriptores.

El análisis se realiza sobre lotes de tres uvas, degustadas simultáneamente y segmentando el análisis: examen visual y táctil de las uvas, análisis gustativo de la pulpa y de la piel u hollejo, examen visual y, eventualmente, análisis gustativo de las pepitas.

1.- Examen visual y táctil de las uvas.

Antes de desprender las uvas del pedicelo, prensar ligeramente las uvas ejerciendo la misma presión cada vez para un mismo operador, y evaluar la aptitud a la rotura (Descriptor 1). Después, desprender la uva del pedicelo evaluando la aptitud al desprendimiento (Descriptor 2). Seguidamente, examinar el hollejo, especialmente a nivel de la inserción del pedicelo, y anotar su color (Descriptor 3). En este caso, los tres descriptores aumentan con la madurez de la uva. Veamos cuales pueden ser las posibilidades que se nos presentan y que puntuación presentarían:

Presentación de las muestras por lotes
Descriptor 1

1- Uva dura rompiéndose bajo una fuerte presión.
2- La uva se deforma ligeramente bajo el dedo, muy elástica, recuperando su forma inicial.
3- La uva se deforma fácilmente, ligeramente plástica, necesitando tiempo para recuperar su forma inicial.
4- Uva endeble, rompiéndose completamente con una ligera presión.

Descriptor 2

1- Uva fuertemente adherente, el pedicelo se desprende difícilmente arrastrando parte del hollejo.
2- Uva adherente, el pedicelo se desprende difícilmente arrastrando parte de la pulpa.
3- La uva se desprende fácilmente, el pedicelo contiene un poco de pulpa no coloreada.
4- La uva se desprende muy fácilmente, el pedicelo arrastra poca pulpa, y presenta una coloración rojiza, en el caso de las uvas tintas.
Descriptor 3
Las escalas de color que podemos apreciar podemos resumirlas en la siguiente tabla. En el caso de que se presente una cierta heterogeneidad en el lote, se recomienda anotar el color más bajo percibido, observando especialmente la zona de inserción del hollejo.

Apreciación del color de las uvas

Nota
1
2
3
4

Uva tinta
Rosado o tinto pálido
Tinto
Tinto oscuro
Negro

Uva blanca
Verde o amarillo pálido
Amarillo
Amarillo pálido
Amarillo dorado

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