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EVALUACIÓN SENSORIAL DE UVAS 1ª Parte.
VALERIO L. GUTIÉRREZ AFONSO
DPTO. ING. QUÍMICA Y TEC. FARM.
Univ. de La Laguna
En épocas como estas, donde vemos como las uvas presentan
ya en muchos sitios un tamaño guisante, y observamos como
el tiempo pasa más rápido, debemos empezar a pensar
ya en la maduración de la uva. Este periodo nos marca una
de las fases, tal vez, la más crítica, para la calidad
del futuro vino. Es por esta razón que les presento una
técnica que nos permite apreciar, sensorialmente, la evolución
de la uva durante este periodo. Lógicamente, las conclusiones
que podemos extraer de éste análisis son muy importantes
para determinar las fases tecnológicas que debemos realizar
sobre la materia prima del vino.
Todos sabemos como el seguimiento de la maduración a partir
de parámetros físico-químicos nos puede indicar
la evolución de los azúcares, de los ácidos,
e incluso de los pigmentos responsables del color (antocianos).
No obstante, existen otros parámetros que requieren mucho
tiempo para su análisis, (taninos, aromas, etc.), además
de ser costosos.
En la última conferencia de la OIV celebrada en Adelaida
(Australia) un equipo francés del Instituto Cooperativo
del Vino presentó un trabajo sobre el desarrollo de un
nuevo método de evaluación sensorial de uvas. Este
método describe la intensidad de las características
de la uva a través de la vista, dedos, boca y oidos (p.e.
al oír el crujido de las pepitas). Una lista de 20 descriptores
permite a todos los degustadores utilizar los mismos términos
para caracterizar la misma sensación. Cada descriptor es
cuantificado sobre una escala de notación de cuatro niveles
(1,2,3 y 4), correspondiente a un estado de madurez creciente
para la mayoría de los descriptores.
El análisis se realiza sobre lotes de tres uvas, degustadas
simultáneamente y segmentando el análisis: examen
visual y táctil de las uvas, análisis gustativo
de la pulpa y de la piel u hollejo, examen visual y, eventualmente,
análisis gustativo de las pepitas.
1.- Examen visual y táctil de las
uvas.
Antes de desprender las uvas del pedicelo, prensar ligeramente
las uvas ejerciendo la misma presión cada vez para un mismo
operador, y evaluar la aptitud a la rotura (Descriptor 1). Después,
desprender la uva del pedicelo evaluando la aptitud al desprendimiento
(Descriptor 2). Seguidamente, examinar el hollejo, especialmente
a nivel de la inserción del pedicelo, y anotar su color
(Descriptor 3). En este caso, los tres descriptores aumentan con
la madurez de la uva. Veamos cuales pueden ser las posibilidades
que se nos presentan y que puntuación presentarían:
Presentación de las muestras
por lotes
Descriptor 1
1- Uva dura rompiéndose bajo una fuerte presión.
2- La uva se deforma ligeramente bajo el dedo, muy elástica,
recuperando su forma inicial.
3- La uva se deforma fácilmente, ligeramente plástica,
necesitando tiempo para recuperar su forma inicial.
4- Uva endeble, rompiéndose completamente con una ligera
presión.
Descriptor 2
1- Uva fuertemente adherente, el pedicelo se desprende difícilmente
arrastrando parte del hollejo.
2- Uva adherente, el pedicelo se desprende difícilmente
arrastrando parte de la pulpa.
3- La uva se desprende fácilmente, el pedicelo contiene
un poco de pulpa no coloreada.
4- La uva se desprende muy fácilmente, el pedicelo arrastra
poca pulpa, y presenta una coloración rojiza, en el caso
de las uvas tintas.
Descriptor 3
Las escalas de color que podemos apreciar podemos resumirlas en
la siguiente tabla. En el caso de que se presente una cierta heterogeneidad
en el lote, se recomienda anotar el color más bajo percibido,
observando especialmente la zona de inserción del hollejo.
Apreciación del color de las
uvas
Nota
1
2
3
4
Uva tinta
Rosado o tinto pálido
Tinto
Tinto oscuro
Negro
Uva blanca
Verde o amarillo pálido
Amarillo
Amarillo pálido
Amarillo dorado
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