Edición Nº20 Mayo 2003

Editado por: Promociones Exteriores de Canarias, S.A.

Textos: Zebina Hernández y Ulises Martín.

EL QUESO CANARIO
EL LIBRO DE LOS QUESOS CANARIOS. PROEXCA

El queso ha sido, es y continuará siendo, con toda seguridad, un ingrediente fundamental de la dieta isleña. Y es que apenas es posible imaginar una comida, ya sea cotidiana o festiva, en la que no esté presente el queso del país en cualquiera de sus versiones: tierno, curado, de flor, ahumado, con gofio o pimentón, etc.

En esto, como en tantas otras cosas, se advierte algo de ese todavía inmediato pasado rural y campesino del pueblo canario. El recuerdo alcanza aún para recrear la imagen del viejo corral, en el que una o dos cabras contribuían al sustento familiar en muchos hogares isleños. Una completa dedicación exigía, en cambio, las grandes manadas de cabras y, en su caso, de ovejas que constituían el medio de vida de muchas familias campesinas. Únicamente los pastores, casi siempre iniciados en la tare desde niños, saben de la dureza de un trabajo prolongado de sol a sol en la soledad de los riscos y majadas, sometidos a la rutina diaria que impone el ganado. No se ve terminada la tarea del pastor, hasta que unas experimentadas manos elaboran el queso, función reservada casi exclusivamente a las mujeres. Los ahumados palmeros, los curados majoreros, los quesos de flor de Gran Canaria, los deliciosos herreños, el queso de Las Montañas o el pimentonado del sur de Tenerife, continúan siendo los preferidos del público. Junto a los elaborados de forma artesanal han surgido recientemente los quesos producidos en industrias lácteas donde se emplean técnicas más modernas, sin descuidar los métodos tradicionales de elaboración.

En cualquier caso, la remota herencia prehispánica permanece aún viva después de quinientos años de historia. El tesoro genético de una cabaña caprina con prestigio internacional y exenta oficialmente de brucelosis (fiebre de malta), y con la sabiduría artesana de los viejos maestros queseros, constituyen un valioso patrimonio que ha atravesado el túnel del tiempo y continúa asegurando la excelente calidad de los quesos canarios.

Queso artesano.
La Asociación de Queseros Artesanos considera un queso como artesano si está elaborado por un quesero artesano, con leche de su propia explotación y/o adquirida a otros ganaderos del mismo municipio o de los limítrofes, procedentes siempre de ganaderías saneadas. La leche utilizada será preferentemente cruda y se empleará en la fabricación de productos naturales y tradicionales; en el caso de las queserías familiares, el litraje máximo será de 500 litros/día por persona que trabaje en le quesería, y en el caso de cooperativas o SAT, este litraje se elevará a1.000 litros/día. Las normas sanitarias de producción, transformación y comercialización se ajustarán a la legislación vigente.
Los quesos artesanales canarios forman parte del patrimonio cultural de nuestras islas, de su producción dependen numerosas familias de ganaderos repartidos por todo el archipiélago, quienes obtienen con la venta de este producto su principal forma de subsistencia.

Queso industrial.
Son aquellos en los que los fabricantes, generalmente una industria láctea, compran la leche a los ganaderos, y por tanto no suelen ser propietarios de rebaños, tienen instalaciones importantes y la leche que se destina a la elaboración de los quesos se somete a tratamientos térmicos, generalmente pasteurización, y se le añaden fermentos lácteos.

Valor nutritivo.
Los productos lácteos ejercen la máxima influencia en el campo de la alimentación humana, es indudable que la leche y sus derivados son un alimento fundamental en todos los países desarrollados. Y con toda razón, pues la leche obtiene como ningún otro producto natural, todos los nutrientes, glúcidos, lípidos, prótidos, minerales, oligoelementos y vitaminas en una proporción óptima.
Para la fabricación de 1 kilo de queso, se precisan, según los tipos, entre 5 y 10 litros de leche, cantidades que hacen del queso un auténtico superconcentrado de componentes lácteos. Por lo tanto el queso es uno de los alimentos más completos de la naturaleza, es rico en grasas y proteínas, tiene un gran contenido en calcio, fósfor y vitaminas A, B y D; 60 gramos de queso curado cubren la cuarta parte de las necesidades diarias de proteínas y vitamina A, y las tres quintas de las necesidades de calcio.
Conviene tener presente, que muy al contrario de lo que se piensa, los quesos digieren mejor cuánto más han madurado, y que en el proceso de maduración se producen en su interior evoluciones que son similares a una digestión. Sólo falta recordar la importancia de la leche y por tanto el queso, como resultado de concentrar los componentes nutritivos de la misma, tiene tanto en los procesos de crecimiento y desarrollo de los niños como en los ancianos necesitados de este alimento.
Los quesos canarios son todos de coagulación enzimática, lo que favorece el que las sales minerales componentes de la leche pasen al queso. La mayor parte de los quesos frescos extranjeros son, en cambio, de coagulación ácida o mixta, por lo que pierden muchos de estos microelementos tan necesarios en la alimentación como las vitaminas.

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