Edición Nº13 Septiembre 2001
CRITERIOS A TENER EN CUENTA EN LA IMPLANTACION/ RECONVERSION DESDE LA VITICULTURA CONVENCIONAL

VITICULTURA BIOLÓGICA

Autor: Manuel Rodríguez Giménez
Enólogo C.R.D.O. Abona

La agricultura biológica no es una nueva técnica agrícola, trata de volver a cultivar la tierra, no de explotarla.Supone una solución a los problemas, ya que éstos son producidos por los desequilibrios producidos en el medio, por unas técnicas agrícolas que no consideran las interrelaciones entre el suelo-los microorganismos- las plantas-los animales.
La agricultura biológica hace al agricultor autosuficiente, ya que las técnicas respetan el medio, el agricultor tiene que aprender a gestionar los medios naturales de que dispone. Por esto, en agricultura biológica no se pueden dar indicaciones específicas sino solo pautas. Cada agricultor tiene que saber cual es la técnica más adecuada a sus circunstancias.
La agricultura biológica considera a las plantas como fruto del medio, es el suelo, los organismos que habitan en el suelo, especialmente los microorganismos, el microclima, quienes dan lugar a plantas. El estado de salud de los cultivos está condicionado por la actividad de los microorganismos del suelo, por los vegetales y animales que cohabitan con ellos.
Por ello la agricultura biológica:
Devuelve a la agricultura su papel de transformadora de energía solar en energía alimentaria. Prescinde de los abonos de síntesis. La base de la fertilización es el compost -mezcla de materias orgánicas fermentadas- que hace del suelo un medio adecuado para albergar la vida y alimentar a los microorganismos que en él habitan, que son los que van a poner a disposición de la planta los elementos que necesita para su correcta alimentación. Utiliza maquinaria, pero la potencia necesaria para el laboreo del suelo es menor, el compost, va a devolver la esponjosidad a la tierra.
Contribuye a mantener la salud de los agricultores y consumidores, al no utilizar biocidas y producir alimentos equilibrados en nutrientes.
No sólo no contamina, sino que contribuye de manera eficaz a la descontaminación del aire, el agua, el suelo, la flora y la fauna, hoy envenenados por los biocidas.
Contribuye a mantener el patrimonio genético, ya que para prescindir de los biocidas es imprescindible que las plantas que se cultiven sean rústicas, adaptadas al lugar -variedades autóctonas-.
Mantiene la población rural con una base real e independiente en cuyo contexto sí que son válidas opciones como el turismo rural, que por sí solas son insuficientes y contribuyen a dar por sentada una situación, la desaparición del agricultor.
La agricultura biológica, se complementa con el desarrollo de una buen industria alimentaria que elabora verdaderos alimentos sanos y nutritivos, no meros comestibles desnaturalizados. Sin el uso de aditivos de síntesis, que sólo tienen interés para que el industrial pueda almacenar indefinidamente, ocultar la falta de sabor y mala textura que obtienen los productos obtenidos por las técnicas de la agroquímica; comercializar productos en lugares lejanos a base de costosos transportes, fomentando el despilfarro y la extravagancia.
Las elaboraciones biológicas están concebidas al servicio del consumidor y en colaboración con los agricultores; no demasiado grandes, no demasiado lejos de la producción, ni del consumo, no demasiado sofisticadas. Los procesos productivos están estudiados para no contaminar y reciclar. Retoman las antiguas técnicas tradicionales y las complementan con las nuevas técnicas respetuosas, como la salazón, el secado, el vacío, el frío y las fermentaciones.
INTRODUCCION.
La reconversión a la agricultura biológica significa simple y llanamente cambiar de los sistemas de cultivo convencionales a sistemas de cultivo respetuosos con el medio ambiente.
Si este paso se hace de forma correcta, va normalmente acompañado de un aumento de la fertilidad del suelo y de una disminución visible de los problemas causados por los parásitos, las enfermedades y las malas hierbas. Cuando la evolución obtenida se considera satisfactoria y cuando los posibles residuos tóxicos del suelo han desaparecido, los productos obtenidos pueden llevar el apelativo de "productos de agricultura biológica".
En un sentido más amplio, se puede incluir en la reconversión la puesta en cultivo de tierras abandonadas. En este caso, los problemas son diferentes, pues se trata entonces de trabajar sensatamente, intentando no desperdiciar la materia orgánica acumulada, no destrozar la vida microbiana que hay allí instalada, etc.
La reconversión a la agricultura biológica es pues un paso lógico que empieza por el estudio y la observación de la situación de la parcela, su evolución y el cultivo a instalar en ella.
CARACTERISTICAS DE LA VITICULTURA CANARIA.
La viticultura en Canarias se caracteriza por una serie de factores que la hacen ser únicas en el mundo y por ese motivo originales, esto es, se trata de una característica que los hace ser diferentes de otros vinos en el mundo, este es un punto que hay que explotar comercialmente, porque la intención del bodeguero en Canarias es obtener vinos de calidad y originales ó distintos y no de imitar lo que hacen en otras regiones vitivinícolas.
Variedad de climas.- Las islas son continentes en miniatura, en las que combinando altitud y orientación, puede buscarse el clima apropiado a cualquier variedad del mundo.
Riqueza varietal.- Importantísima para un territorio tan pequeño, con más de 100 variedades catalogadas hasta la fecha.
Inexistencia de filoxera.- La región canaria es territorio no filoxerado, por lo que las plantaciones pueden efectuarse directamente con sarmientos de la variedad deseada, sin necesidad de portainjerto de vid americana.
Gran riqueza de formas de cultivo.- Abundancia de sistemas de cultivo ingeniosos y únicos en el mundo.
Amplias posibilidades de cultivo biológico.- En bastantes zonas de clima benigno.
Excelente calidad.- En todas las comarcas, aplicando la mínima tecnología de elaboración.
Estos son los valores positivos que hay que potenciar y conservar para la propia identidad de los vinos, pero evidentemente existen otras características negativas que impiden en parte el desarrollo integral de la viticultura:
Minifundio.- Pequeña dimensión de la explotación vitícola media en la región, aproximadamente 0´5 has.
Parcelación.- Explotaciones distribuidas en casi tres parcelas a veces lejanas entre sí.
Orografía difícil.- Con gran cantidad de superficies de cultivo en zonas de gran altitud, desde los 700 a más de 1.700 m.s.n.m. con fuertes pendientes que a veces superan el 50 % y con gran cantidad de accidentes naturales (barrancos), todo lo cual dificulta ó hace imposible la mecanización en los pequeños bancales que hubo que construir para hacer posible el cultivo.
Incomunicación de muchas zonas vitícolas.- Con accesos inexistentes ó muy difíciles que no permiten en muchos casos el trafico rodado, dificultando la atención adecuada de estas explotaciones por los viticultores.
Condiciones climáticas adversas.- En muchas comarcas vitícolas en las que el agricultor ha efectuado derroches de trabajo e ingenio para superarlas, a veces con costosas mejoras permanentes (muros cortavientos ó zocos y/o acolchados)
Insuficiencia hídrica.- Escasez de precipitaciones que algunos años en algunas zonas, no llegan a totalizar 80 l/m2/año (Lanzarote), El Hierro y La Palma), "jable" (sur de Tenerife), o "empedrado" (La Palma).
Cultivos en zonas ventosas.- Con recurrencia, en algunas, de vientos fuertes y ardientes procedentes del Sahara, y otras muy expuestas a la acción del alisio continuo, lo que obliga, en muchos casos, a construcción de paredes protectoras (Lanzarote, Fuencaliente, Echedo), o al cultivo en hoyos (Lanzarote), así como al cultivo de la vid en formas rastreras (muchas zonas de todas las Islas), todo lo cual dificulta y encarece las labores y obliga a costosas mejoras permanentes.
Humedad.- En amplias zonas altas orientadas al norte, de clima más adverso, que obliga a efectuar gran cantidad de tratamientos contra hongos.
Envejecimiento de plantaciones.- El 80 % del viñedo de Canarias, supera los 80 años de edad, lo que ocasiona bajas producciones por unidad de superficie.
Falta de selección y saneamiento del material vegetal.- El material vegetal empleado en las plantaciones se pide o coge de lo podado por un viticultor amigo, sin ningún criterio de selección ni tan siquiera masal. El saneamiento de nuestras variedades autóctonas se ha comenzado en época reciente para las más importantes, y no se cuenta aún con material saneado de las principales virosis que, por otro lado, se han detectado en varias zonas y variedades.
Cultivos a tiempo parcial.- Debido al minifundio en gran cantidad de zonas, el propietario por necesidad vital trabaja en otra actividad fija y atiende la explotación en ratos libre con ayuda de la familia, lo que le aporta unos ingresos complementarios de otros productos agrícolas de autoconsumo ("papas", "millo" y otras hortalizas), importantes también en su economía familiar.
Falta de mano de obra especializada.- Para la realización en labores de poda, tratamientos, etc.
Cultivo caro.- Por la abundancia de labores artesanales a mano, dadas las dificultades de mecanización.
Bajos rendimientos por unidad de superficie.- Por lo expuesto, así como por los amplísimos marcos de plantación de algunas comarcas.
Abundancia de zonas vitícolas muy deterioradas o semiabandonadas.- Por todo lo expuesto, por baja rentabilidad y por carecer de los recursos para acometer las mejoras necesarias ("Refrescado" de enarenados, reparación de paredes, bancales y hoyos, replantación y rejuvenecimiento de plantaciones, etc.).
Sobre estos factores negativos hay que incidir en la manera que se pueda a fin de mecanizar y profesionalizar el cultivo de tal manera que la reconversión sea efectiva en todos los sentidos.
FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA CALIDAD
Antes de iniciar el proceso de reconversión ó implantación es conveniente conocer aquellos factores ó aspectos que intervienen en la calidad de la uva, a fin de que podamos decidir aspectos importantes sobre el cultivo, esto es: variedad a utilizar, enmiendas y correcciones de suelo, tipo de soportes, sistema de poda, etc.
EL CLIMA
La viña es un frutal que tiene unas determinadas necesidades de horas de frío para realizar de forma correcta la parada vegetativa ó reposo invernal; estas necesidades son más altas en función del color de la uva: las uvas negras tienen más necesidades de horas frío que las blancas. También le convienen los contrastes acusados de temperatura, esto es: diferencia térmica entre la noche y el día.
La zona debe tener un adecuado régimen de lluvias, puesto que éstas condicionan el clima en lo que respecta a las temperaturas bajas en otoño-invierno y ya hemos visto la importancia que tiene el frío en la parada vegetativa. Cierto es que la falta de lluvias se puede suplir con la puesta en regadío, pero esta práctica es complementaria, como veremos más adelante, puesto que la sequía no significa solamente ausencia de lluvias, sino que interfiere en las temperaturas también.
Otro factor a tener en cuenta es que haya un clima adecuado, una mezcla de lo anterior, en las épocas críticas del cultivo de la viña: periodo de floración-cuajado, puesto que, por ejemplo, lluvias, "serenos" ó "neblinas" en este periodo van a ocasionarnos importantes pérdidas por corrimiento del fruto en variedades negras principalmente.
El factor vientos dominantes hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir el sistema de conducción y el tipo de poda a efectuar ó si hay que realizar alguna obra de protección contra éste.
EL SUELO
La viña no es un cultivo muy exigente en cuanto a calidad de suelos, puesto que hay un amplio abanico de variedades que se pueden adaptar a casi todos los tipos de suelos.
Las exigencias mínimas que deben tener los suelos para viña, independientemente de la variedad que se plante, son: buen drenaje, para evitar enfermedades de raíz, óptimos contenidos en arcillas, más si la variedad es de color, un nivel de materia orgánica entre el 1´5 y el 2 %, que se practique un adecuado laboreo del suelo para evitar pérdidas de humedad por capilaridad y eliminación de malas hierbas y por último, que tenga un complejo húmico-arcilloso favorecido, que lo tendremos si los contenidos en arcillas y materia orgánica son los precisos.
Todas estas actuaciones en cuanto al suelo estimulan la vida microbiana de éste y favorecen las propias defensas de la planta en cuanto a plagas y enfermedades y esto evidentemente se traduce en una menor aportación de productos fitosanitarios.
LA VARIEDAD
La variedad debemos elegirla en función a lo que conocemos en cuanto a necesidades en clima y suelo. Que tenga buenos parámetros cualitativos para la elaboración de vinos de calidad y sobre todo que este adaptada a la zona.
Faltan estudios y experiencias sobre variedades mejorantes en todas las comarcas de Canarias para determinar que variedades son las más idóneas para determinada zona ó comarca. Esta mejora servirá para ir desplazando variedades, como la Listan blanco, que en zonas bajas no dan los parámetros enológicos adecuados ó bien para implantar variedades tintas en zonas donde el cultivo de uvas de color no ocupa gran extensión. La experimentación que se está llevando a cabo va encaminada a la implantación de variedades blancas mejorantes de la Listan blanco en zonas bajas y medias, como la gual, verdello, malvasía, vijariego, etc. y sobre variedades tintas foráneas para aumentar la superficie de cultivo de variedades de color.

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