| CRITERIOS
A TENER EN CUENTA EN LA IMPLANTACION/ RECONVERSION DESDE LA VITICULTURA
CONVENCIONAL
VITICULTURA BIOLÓGICA
Autor:
Manuel Rodríguez Giménez
Enólogo C.R.D.O. Abona
La agricultura biológica no es una nueva técnica
agrícola, trata de volver a cultivar la tierra, no de explotarla.Supone
una solución a los problemas, ya que éstos son producidos
por los desequilibrios producidos en el medio, por unas técnicas
agrícolas que no consideran las interrelaciones entre el
suelo-los microorganismos- las plantas-los animales.
La agricultura biológica hace al agricultor autosuficiente,
ya que las técnicas respetan el medio, el agricultor tiene
que aprender a gestionar los medios naturales de que dispone.
Por esto, en agricultura biológica no se pueden dar indicaciones
específicas sino solo pautas. Cada agricultor tiene que
saber cual es la técnica más adecuada a sus circunstancias.
La agricultura biológica considera a las plantas como fruto
del medio, es el suelo, los organismos que habitan en el suelo,
especialmente los microorganismos, el microclima, quienes dan
lugar a plantas. El estado de salud de los cultivos está
condicionado por la actividad de los microorganismos del suelo,
por los vegetales y animales que cohabitan con ellos.
Por ello la agricultura biológica:
Devuelve a la agricultura su papel de transformadora de energía
solar en energía alimentaria. Prescinde de los abonos de
síntesis. La base de la fertilización es el compost
-mezcla de materias orgánicas fermentadas- que hace del
suelo un medio adecuado para albergar la vida y alimentar a los
microorganismos que en él habitan, que son los que van
a poner a disposición de la planta los elementos que necesita
para su correcta alimentación. Utiliza maquinaria, pero
la potencia necesaria para el laboreo del suelo es menor, el compost,
va a devolver la esponjosidad a la tierra.
Contribuye a mantener la salud de los agricultores y consumidores,
al no utilizar biocidas y producir alimentos equilibrados en nutrientes.
No sólo no contamina, sino que contribuye de manera eficaz
a la descontaminación del aire, el agua, el suelo, la flora
y la fauna, hoy envenenados por los biocidas.
Contribuye a mantener el patrimonio genético, ya que para
prescindir de los biocidas es imprescindible que las plantas que
se cultiven sean rústicas, adaptadas al lugar -variedades
autóctonas-.
Mantiene la población rural con una base real e independiente
en cuyo contexto sí que son válidas opciones como
el turismo rural, que por sí solas son insuficientes y
contribuyen a dar por sentada una situación, la desaparición
del agricultor.
La agricultura biológica, se complementa con el desarrollo
de una buen industria alimentaria que elabora verdaderos alimentos
sanos y nutritivos, no meros comestibles desnaturalizados. Sin
el uso de aditivos de síntesis, que sólo tienen
interés para que el industrial pueda almacenar indefinidamente,
ocultar la falta de sabor y mala textura que obtienen los productos
obtenidos por las técnicas de la agroquímica; comercializar
productos en lugares lejanos a base de costosos transportes, fomentando
el despilfarro y la extravagancia.
Las elaboraciones biológicas están concebidas al
servicio del consumidor y en colaboración con los agricultores;
no demasiado grandes, no demasiado lejos de la producción,
ni del consumo, no demasiado sofisticadas. Los procesos productivos
están estudiados para no contaminar y reciclar. Retoman
las antiguas técnicas tradicionales y las complementan
con las nuevas técnicas respetuosas, como la salazón,
el secado, el vacío, el frío y las fermentaciones.
INTRODUCCION.
La reconversión a la agricultura biológica significa
simple y llanamente cambiar de los sistemas de cultivo convencionales
a sistemas de cultivo respetuosos con el medio ambiente.
Si este paso se hace de forma correcta, va normalmente acompañado
de un aumento de la fertilidad del suelo y de una disminución
visible de los problemas causados por los parásitos, las
enfermedades y las malas hierbas. Cuando la evolución obtenida
se considera satisfactoria y cuando los posibles residuos tóxicos
del suelo han desaparecido, los productos obtenidos pueden llevar
el apelativo de "productos de agricultura biológica".
En un sentido más amplio, se puede incluir en la reconversión
la puesta en cultivo de tierras abandonadas. En este caso, los
problemas son diferentes, pues se trata entonces de trabajar sensatamente,
intentando no desperdiciar la materia orgánica acumulada,
no destrozar la vida microbiana que hay allí instalada,
etc.
La reconversión a la agricultura biológica es pues
un paso lógico que empieza por el estudio y la observación
de la situación de la parcela, su evolución y el
cultivo a instalar en ella.
CARACTERISTICAS DE LA VITICULTURA
CANARIA.
La viticultura en Canarias se caracteriza por una serie de factores
que la hacen ser únicas en el mundo y por ese motivo originales,
esto es, se trata de una característica que los hace ser
diferentes de otros vinos en el mundo, este es un punto que hay
que explotar comercialmente, porque la intención del bodeguero
en Canarias es obtener vinos de calidad y originales ó
distintos y no de imitar lo que hacen en otras regiones vitivinícolas.
Variedad de climas.- Las islas
son continentes en miniatura, en las que combinando altitud y
orientación, puede buscarse el clima apropiado a cualquier
variedad del mundo.
Riqueza varietal.- Importantísima
para un territorio tan pequeño, con más de 100 variedades
catalogadas hasta la fecha.
Inexistencia de filoxera.-
La región canaria es territorio no filoxerado, por lo que
las plantaciones pueden efectuarse directamente con sarmientos
de la variedad deseada, sin necesidad de portainjerto de vid americana.
Gran riqueza de formas de cultivo.-
Abundancia de sistemas de cultivo ingeniosos y únicos en
el mundo.
Amplias posibilidades de cultivo biológico.-
En bastantes zonas de clima benigno.
Excelente calidad.- En todas
las comarcas, aplicando la mínima tecnología de
elaboración.
Estos son los valores positivos que hay que potenciar y conservar
para la propia identidad de los vinos, pero evidentemente existen
otras características negativas que impiden en parte el
desarrollo integral de la viticultura:
Minifundio.- Pequeña
dimensión de la explotación vitícola media
en la región, aproximadamente 0´5 has.
Parcelación.- Explotaciones distribuidas en casi tres parcelas
a veces lejanas entre sí.
Orografía difícil.-
Con gran cantidad de superficies de cultivo en zonas de gran altitud,
desde los 700 a más de 1.700 m.s.n.m. con fuertes pendientes
que a veces superan el 50 % y con gran cantidad de accidentes
naturales (barrancos), todo lo cual dificulta ó hace imposible
la mecanización en los pequeños bancales que hubo
que construir para hacer posible el cultivo.
Incomunicación de muchas zonas
vitícolas.- Con accesos inexistentes ó muy
difíciles que no permiten en muchos casos el trafico rodado,
dificultando la atención adecuada de estas explotaciones
por los viticultores.
Condiciones climáticas adversas.-
En muchas comarcas vitícolas en las que el agricultor
ha efectuado derroches de trabajo e ingenio para superarlas, a
veces con costosas mejoras permanentes (muros cortavientos ó
zocos y/o acolchados)
Insuficiencia hídrica.-
Escasez de precipitaciones que algunos años en algunas
zonas, no llegan a totalizar 80 l/m2/año (Lanzarote), El
Hierro y La Palma), "jable" (sur de Tenerife), o "empedrado"
(La Palma).
Cultivos en zonas ventosas.-
Con recurrencia, en algunas, de vientos fuertes y ardientes procedentes
del Sahara, y otras muy expuestas a la acción del alisio
continuo, lo que obliga, en muchos casos, a construcción
de paredes protectoras (Lanzarote, Fuencaliente, Echedo), o al
cultivo en hoyos (Lanzarote), así como al cultivo de la
vid en formas rastreras (muchas zonas de todas las Islas), todo
lo cual dificulta y encarece las labores y obliga a costosas mejoras
permanentes.
Humedad.- En amplias zonas
altas orientadas al norte, de clima más adverso, que obliga
a efectuar gran cantidad de tratamientos contra hongos.
Envejecimiento de plantaciones.-
El 80 % del viñedo de Canarias, supera los 80 años
de edad, lo que ocasiona bajas producciones por unidad de superficie.
Falta de selección y saneamiento
del material vegetal.- El material vegetal empleado en
las plantaciones se pide o coge de lo podado por un viticultor
amigo, sin ningún criterio de selección ni tan siquiera
masal. El saneamiento de nuestras variedades autóctonas
se ha comenzado en época reciente para las más importantes,
y no se cuenta aún con material saneado de las principales
virosis que, por otro lado, se han detectado en varias zonas y
variedades.
Cultivos a tiempo parcial.-
Debido al minifundio en gran cantidad de zonas, el propietario
por necesidad vital trabaja en otra actividad fija y atiende la
explotación en ratos libre con ayuda de la familia, lo
que le aporta unos ingresos complementarios de otros productos
agrícolas de autoconsumo ("papas", "millo"
y otras hortalizas), importantes también en su economía
familiar.
Falta de mano de obra especializada.-
Para la realización en labores de poda, tratamientos, etc.
Cultivo caro.- Por la abundancia
de labores artesanales a mano, dadas las dificultades de mecanización.
Bajos rendimientos por unidad de superficie.-
Por lo expuesto, así como por los amplísimos marcos
de plantación de algunas comarcas.
Abundancia de zonas vitícolas muy deterioradas o semiabandonadas.-
Por todo lo expuesto, por baja rentabilidad y por carecer de los
recursos para acometer las mejoras necesarias ("Refrescado"
de enarenados, reparación de paredes, bancales y hoyos,
replantación y rejuvenecimiento de plantaciones, etc.).
Sobre estos factores negativos hay que incidir en la manera que
se pueda a fin de mecanizar y profesionalizar el cultivo de tal
manera que la reconversión sea efectiva en todos los sentidos.
FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA CALIDAD
Antes de iniciar el proceso de reconversión ó implantación
es conveniente conocer aquellos factores ó aspectos que
intervienen en la calidad de la uva, a fin de que podamos decidir
aspectos importantes sobre el cultivo, esto es: variedad a utilizar,
enmiendas y correcciones de suelo, tipo de soportes, sistema de
poda, etc.
EL CLIMA
La viña es un frutal que tiene unas determinadas necesidades
de horas de frío para realizar de forma correcta la parada
vegetativa ó reposo invernal; estas necesidades son más
altas en función del color de la uva: las uvas negras tienen
más necesidades de horas frío que las blancas. También
le convienen los contrastes acusados de temperatura, esto es:
diferencia térmica entre la noche y el día.
La zona debe tener un adecuado régimen de lluvias, puesto
que éstas condicionan el clima en lo que respecta a las
temperaturas bajas en otoño-invierno y ya hemos visto la
importancia que tiene el frío en la parada vegetativa.
Cierto es que la falta de lluvias se puede suplir con la puesta
en regadío, pero esta práctica es complementaria,
como veremos más adelante, puesto que la sequía
no significa solamente ausencia de lluvias, sino que interfiere
en las temperaturas también.
Otro factor a tener en cuenta es que haya un clima adecuado, una
mezcla de lo anterior, en las épocas críticas del
cultivo de la viña: periodo de floración-cuajado,
puesto que, por ejemplo, lluvias, "serenos" ó
"neblinas" en este periodo van a ocasionarnos importantes
pérdidas por corrimiento del fruto en variedades negras
principalmente.
El factor vientos dominantes hay que tenerlo en cuenta a la hora
de elegir el sistema de conducción y el tipo de poda a
efectuar ó si hay que realizar alguna obra de protección
contra éste.
EL SUELO
La viña no es un cultivo muy exigente en cuanto a calidad
de suelos, puesto que hay un amplio abanico de variedades que
se pueden adaptar a casi todos los tipos de suelos.
Las exigencias mínimas que deben tener los suelos para
viña, independientemente de la variedad que se plante,
son: buen drenaje, para evitar enfermedades de raíz, óptimos
contenidos en arcillas, más si la variedad es de color,
un nivel de materia orgánica entre el 1´5 y el 2
%, que se practique un adecuado laboreo del suelo para evitar
pérdidas de humedad por capilaridad y eliminación
de malas hierbas y por último, que tenga un complejo húmico-arcilloso
favorecido, que lo tendremos si los contenidos en arcillas y materia
orgánica son los precisos.
Todas estas actuaciones en cuanto al suelo estimulan la vida microbiana
de éste y favorecen las propias defensas de la planta en
cuanto a plagas y enfermedades y esto evidentemente se traduce
en una menor aportación de productos fitosanitarios.
LA VARIEDAD
La variedad debemos elegirla en función a lo que conocemos
en cuanto a necesidades en clima y suelo. Que tenga buenos parámetros
cualitativos para la elaboración de vinos de calidad y
sobre todo que este adaptada a la zona.
Faltan estudios y experiencias sobre variedades mejorantes en
todas las comarcas de Canarias para determinar que variedades
son las más idóneas para determinada zona ó
comarca. Esta mejora servirá para ir desplazando variedades,
como la Listan blanco, que en zonas bajas no dan los parámetros
enológicos adecuados ó bien para implantar variedades
tintas en zonas donde el cultivo de uvas de color no ocupa gran
extensión. La experimentación que se está
llevando a cabo va encaminada a la implantación de variedades
blancas mejorantes de la Listan blanco en zonas bajas y medias,
como la gual, verdello, malvasía, vijariego, etc. y sobre
variedades tintas foráneas para aumentar la superficie
de cultivo de variedades de color.
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