DOcUMENTO Edición Nº19 Abril 2003

NIKOLA MICIC

El vino, en la tienda especializada

Nikola es un todo un experto en lo que a la venta de vino se refiere. Actualmente, trabaja en Bodega San Sebastián, una vinoteca ubicada en Santa Cruz de Tenerife en la calle que dan origen al nombre del establecimiento. En esta entrevista realiza un repaso por el mundo del vino, en especial por los caldos canarios. De éstos, señala que “tienen unas perspectivas de futuro brillante, aunque quizá hace faltar aunar esfuerzos para que se alcance un mayor conocimiento de los vinos que existen en las Islas”.
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Nikola afirma que “cuando los clientes nos visitan, normalmente se dejan aconsejar por nosotros. Normalmente intentamos averiguar del mismo el uso que le van a dar al vino y si es para consumo propio o para algún regalo, por ejemplo. Lo que solemos vender normalmente coincide con las recomendaciones que ofrecemos al cliente, al que orientamos incluso en las distintas variedades de una misma marca, que, por otro lado, suele haber bastante fidelidad a algunas determinadas. De todas maneras, el cliente es el que tiene siempre la última palabra”.
Al hilo de este “test” inicial, la venta también depende en cierta medida que éste se incline por un vino canario o por uno de fuera del Archipiélago. Nikola apunta que “normalmente el turista opta por llevarse vino canario al ser un producto de aquí. Luego también están las personas que ya conocen estos caldos y nuestro trabajo se limita exclusivamente a darles cuenta de la amplia gama de vinos de la que disponemos y orientarles para que también prueben diferentes referencias que hemos introducido en nuestra tienda. Finalmente, encontramos el cliente peninsular, que viene como turista, y que apuesta por llevarse vinos canarios, bien para su propio consumo o para sus familiares y también clientes canarios que se desplazan por diversos compromisos a la península y deciden adquirir caldos de aquí para darlos a conocer allí, en fin, las posibilidades son muchas”.
Cuestionado sobre si la adquisición del vino canario, por parte de estos clientes mencionados anteriormente , responde a un conocimiento real de la calidad de los mismos o bien se circunscribe a comprar este producto simplemente por el hecho de ser canario, sin preocuparse por otros aspectos, Nikola estima que “existe un cierto desconocimiento de los vinos canarios. Quizá se podría incrementar la información o hacerlo de una manera más eficaz. Pienso que el vino canario ha crecido en el tiempo y tiene un nombre y una calidad, pero hay que incidir más en el hecho promocional. Respondiendo a la pregunta, algunos clientes no consideran que al adquirir un vino canario se lleven realmente un producto con el que vayan a quedar bien. Para un compromiso, muchas de las veces se acaba eligiendo entre los vinos foráneos. Sí que es cierto que determinadas bodegas, determinadas marcas canarias despiertan la curiosidad entre nuestros compradores y que las consideran como un buen vino. Sin embargo, el tema de la compra del vino canario se sigue asimilando a la adquisición de vino del país”.
Ahondando en este aspecto, y tratando al unísono de hallar una comparativa con lo que sucede en otros establecimientos especializados y en el resto del mercado hostelero, Nikola se muestra tajante y declara que “en primer lugar, solamente puedo hablar de la experiencia en nuestra tienda. Lo que sí puedo señalar, es que la mayoría de las ventas suelen ser de vinos de fuera, de la península. La falta de conocimiento, en general, sobre los vinos canarios se demuestra con cierta frecuencia en los compradores desconocedores de la gran variedad de marcas existentes, centrando su demanda en “vino canario”, salvo determinadas elaboraciones ya bien reconocidas, como podrían ser los maceraciones carbónicas, malvasías, negramoll, por ejemplo.
Una de las cuestiones que pudiera desequilibrar la balanza a la hora de que el consumidor opte por vino canario o por vino de fuera estriba en el precio. A la interrogante de si los caldos canarios son o no competitivos en cuanto a precio, Nikola responde que “Los altos costes de producción del vino canario, con vendimias manuales y pequeñas bodegas en general hacen que sus precios no estén muchas veces a la altura de muchos otros que llegan desde fuera de las Islas, pero no deben ser considerados caros los vinos canarios”. Centrándonos en el ámbito insular, en lo que concierne a nuestra casa, hay bodegas que están trabajando muy bien, que han mostrado una colaboración de manera activa, realizando conferencias, catas, diversas promociones, etcétera. De todas formas y aunque parezca contradictorio, aún es más fácil conseguir el apoyo de bodegas peninsulares que de los propios canarios, salvando excepciones. Se diferencian especialmente en las visitas por parte de personal de departamentos comerciales en labores de seguimiento y promoción de sus vinos. Eso es algo que no suelen realizar las bodegas de aquí, con la cantidad de años que esta casa lleva abierta seguimos sin recibir este tipo de visitas por la mayoría de las bodegas locales y regionales. Lo que sí es evidente es que las bodegas canarias tienen la misma necesidad que el resto de sacar adelante sus referencias, de estar en el mercado y vender, pero desconozco las razones de este desinterés a la hora de promocionar sus productos. Nuestras puertas siempre han estado abiertas para que las casas canarias realizasen toda la promoción que considerasen oportuna.
Uno de los aspectos novedosos de este punto de venta, al margen de ser una tienda especializada, es la reciente apertura de la tasca. Con la habilitación de este nuevo espacio, apunta Nikola, “hace que esta casa sea el lugar más idóneo para acercarle al cliente en general una variada gama de vinos, que la tienda sea un punto de encuentro entre el consumidor y los diferentes caldos. Al visitante se le puede ofrecer el vino en copas, tiene la ocasión de poder realizar visitas guiadas o disfrutar de charlas con enólogos. Por ejemplo, desde que tenemos inaugurada la sala de catas, ya se han realizado más de 60 cursos de varios tipos, aunque casi todas han sido con vinos de fuera”.
Evidentemente, como no podía ser de otra manera, este centro dispone de un espacio destacado para los vinos canarios. De hecho, nos dice Nikola, “se encuentra justo a la entrada de nuestro establecimiento y está siempre en continuo progreso. Cierto es que en los últimos dos años ha habido una reducción de las referencias, debido a que nuestra idea se ha centrado en buscar las cosas que realmente resulten interesantes. Ha existido un gran “boom” en el número de bodegas que pueden ofertar sus productos, pero no todas quizá puedan responder a los parámetros de calidad que demandan nuestros clientes, sin querer decir con esto que esos vinos carezcan de importancia, pero evidentemente si no son caldos solicitados por nuestros clientes, no podemos tenerlos o mantenerlos en stock, entre otras razones porque el espacio del que disponemos es limitado y, obviamente, tienen preferencia las marcas más demandadas. También es cierto que determinadas marcas han ido desapareciendo de la tienda porque pueden pasar meses y meses hasta que vuelve a visitarte el distribuidor. Bodega Viñátigo, que está realizando un estupendo trabajo con sus varietales y que supone un espejo en el que deberían mirarse otras bodegas, es una bodega que está cumpliendo con los requisitos básicos de la distribución”.
Precisamente, el aspecto de la distribución es uno de los aspectos que Nikola encuentra más flojos. Estima que “suele fallar habitualmente aquí. Suelen seguir ganando en este aspecto los vinos de fuera y la gente, cuando pide vino del país, lo hace porque se trata de vino de la tierra, porque muchas veces prefieren consumir un vino hecho aquí. Tal vez se trate porque las bodegas no se han preocupado en darse a conocer mejor entre los consumidores, pero esta ya es una cuestión que debieran responder las propias bodegas”.

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