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NIKOLA MICIC
El vino, en la tienda especializada
Nikola es un todo un experto en lo que a la venta de vino se
refiere. Actualmente, trabaja en Bodega San Sebastián,
una vinoteca ubicada en Santa Cruz de Tenerife en la calle que
dan origen al nombre del establecimiento. En esta entrevista realiza
un repaso por el mundo del vino, en especial por los caldos canarios.
De éstos, señala que “tienen unas perspectivas
de futuro brillante, aunque quizá hace faltar aunar esfuerzos
para que se alcance un mayor conocimiento de los vinos que existen
en las Islas”.
<CUERPO DE TEXTO>
Nikola afirma que “cuando los clientes nos visitan, normalmente
se dejan aconsejar por nosotros. Normalmente intentamos averiguar
del mismo el uso que le van a dar al vino y si es para consumo
propio o para algún regalo, por ejemplo. Lo que solemos
vender normalmente coincide con las recomendaciones que ofrecemos
al cliente, al que orientamos incluso en las distintas variedades
de una misma marca, que, por otro lado, suele haber bastante fidelidad
a algunas determinadas. De todas maneras, el cliente es el que
tiene siempre la última palabra”.
Al hilo de este “test” inicial, la venta también
depende en cierta medida que éste se incline por un vino
canario o por uno de fuera del Archipiélago. Nikola apunta
que “normalmente el turista opta por llevarse vino canario
al ser un producto de aquí. Luego también están
las personas que ya conocen estos caldos y nuestro trabajo se
limita exclusivamente a darles cuenta de la amplia gama de vinos
de la que disponemos y orientarles para que también prueben
diferentes referencias que hemos introducido en nuestra tienda.
Finalmente, encontramos el cliente peninsular, que viene como
turista, y que apuesta por llevarse vinos canarios, bien para
su propio consumo o para sus familiares y también clientes
canarios que se desplazan por diversos compromisos a la península
y deciden adquirir caldos de aquí para darlos a conocer
allí, en fin, las posibilidades son muchas”.
Cuestionado sobre si la adquisición del vino canario, por
parte de estos clientes mencionados anteriormente , responde a
un conocimiento real de la calidad de los mismos o bien se circunscribe
a comprar este producto simplemente por el hecho de ser canario,
sin preocuparse por otros aspectos, Nikola estima que “existe
un cierto desconocimiento de los vinos canarios. Quizá
se podría incrementar la información o hacerlo de
una manera más eficaz. Pienso que el vino canario ha crecido
en el tiempo y tiene un nombre y una calidad, pero hay que incidir
más en el hecho promocional. Respondiendo a la pregunta,
algunos clientes no consideran que al adquirir un vino canario
se lleven realmente un producto con el que vayan a quedar bien.
Para un compromiso, muchas de las veces se acaba eligiendo entre
los vinos foráneos. Sí que es cierto que determinadas
bodegas, determinadas marcas canarias despiertan la curiosidad
entre nuestros compradores y que las consideran como un buen vino.
Sin embargo, el tema de la compra del vino canario se sigue asimilando
a la adquisición de vino del país”.
Ahondando en este aspecto, y tratando al unísono de hallar
una comparativa con lo que sucede en otros establecimientos especializados
y en el resto del mercado hostelero, Nikola se muestra tajante
y declara que “en primer lugar, solamente puedo hablar de
la experiencia en nuestra tienda. Lo que sí puedo señalar,
es que la mayoría de las ventas suelen ser de vinos de
fuera, de la península. La falta de conocimiento, en general,
sobre los vinos canarios se demuestra con cierta frecuencia en
los compradores desconocedores de la gran variedad de marcas existentes,
centrando su demanda en “vino canario”, salvo determinadas
elaboraciones ya bien reconocidas, como podrían ser los
maceraciones carbónicas, malvasías, negramoll, por
ejemplo.
Una de las cuestiones que pudiera desequilibrar la balanza a la
hora de que el consumidor opte por vino canario o por vino de
fuera estriba en el precio. A la interrogante de si los caldos
canarios son o no competitivos en cuanto a precio, Nikola responde
que “Los altos costes de producción del vino canario,
con vendimias manuales y pequeñas bodegas en general hacen
que sus precios no estén muchas veces a la altura de muchos
otros que llegan desde fuera de las Islas, pero no deben ser considerados
caros los vinos canarios”. Centrándonos en el ámbito
insular, en lo que concierne a nuestra casa, hay bodegas que están
trabajando muy bien, que han mostrado una colaboración
de manera activa, realizando conferencias, catas, diversas promociones,
etcétera. De todas formas y aunque parezca contradictorio,
aún es más fácil conseguir el apoyo de bodegas
peninsulares que de los propios canarios, salvando excepciones.
Se diferencian especialmente en las visitas por parte de personal
de departamentos comerciales en labores de seguimiento y promoción
de sus vinos. Eso es algo que no suelen realizar las bodegas de
aquí, con la cantidad de años que esta casa lleva
abierta seguimos sin recibir este tipo de visitas por la mayoría
de las bodegas locales y regionales. Lo que sí es evidente
es que las bodegas canarias tienen la misma necesidad que el resto
de sacar adelante sus referencias, de estar en el mercado y vender,
pero desconozco las razones de este desinterés a la hora
de promocionar sus productos. Nuestras puertas siempre han estado
abiertas para que las casas canarias realizasen toda la promoción
que considerasen oportuna.
Uno de los aspectos novedosos de este punto de venta, al margen
de ser una tienda especializada, es la reciente apertura de la
tasca. Con la habilitación de este nuevo espacio, apunta
Nikola, “hace que esta casa sea el lugar más idóneo
para acercarle al cliente en general una variada gama de vinos,
que la tienda sea un punto de encuentro entre el consumidor y
los diferentes caldos. Al visitante se le puede ofrecer el vino
en copas, tiene la ocasión de poder realizar visitas guiadas
o disfrutar de charlas con enólogos. Por ejemplo, desde
que tenemos inaugurada la sala de catas, ya se han realizado más
de 60 cursos de varios tipos, aunque casi todas han sido con vinos
de fuera”.
Evidentemente, como no podía ser de otra manera, este centro
dispone de un espacio destacado para los vinos canarios. De hecho,
nos dice Nikola, “se encuentra justo a la entrada de nuestro
establecimiento y está siempre en continuo progreso. Cierto
es que en los últimos dos años ha habido una reducción
de las referencias, debido a que nuestra idea se ha centrado en
buscar las cosas que realmente resulten interesantes. Ha existido
un gran “boom” en el número de bodegas que
pueden ofertar sus productos, pero no todas quizá puedan
responder a los parámetros de calidad que demandan nuestros
clientes, sin querer decir con esto que esos vinos carezcan de
importancia, pero evidentemente si no son caldos solicitados por
nuestros clientes, no podemos tenerlos o mantenerlos en stock,
entre otras razones porque el espacio del que disponemos es limitado
y, obviamente, tienen preferencia las marcas más demandadas.
También es cierto que determinadas marcas han ido desapareciendo
de la tienda porque pueden pasar meses y meses hasta que vuelve
a visitarte el distribuidor. Bodega Viñátigo, que
está realizando un estupendo trabajo con sus varietales
y que supone un espejo en el que deberían mirarse otras
bodegas, es una bodega que está cumpliendo con los requisitos
básicos de la distribución”.
Precisamente, el aspecto de la distribución es uno de los
aspectos que Nikola encuentra más flojos. Estima que “suele
fallar habitualmente aquí. Suelen seguir ganando en este
aspecto los vinos de fuera y la gente, cuando pide vino del país,
lo hace porque se trata de vino de la tierra, porque muchas veces
prefieren consumir un vino hecho aquí. Tal vez se trate
porque las bodegas no se han preocupado en darse a conocer mejor
entre los consumidores, pero esta ya es una cuestión que
debieran responder las propias bodegas”.
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