DOcUMENTO Edición Nº18 Marzo 2003

EL VINO ,A DEBATE EN LA UNION EUROPEA

por: G.P./coviten

El mercado europeo del vino está atravesando graves dificultades por segunda campaña consecutiva . Efectivamente los precios registrados son muy bajos y las transacciones comerciales muy escasas. En cuanto a las tendencias, se ha observado un aumento continuo de la producción durante estos últimos años, con, en paralelo, una reducción del consumo en todos los países productores europeos. Las exportaciones están bajando y las importaciones de vinos procedentes del Nuevo Mundo no dejan de aumentar.
Considerando que la Organización Común del Mercado (OCM) es globalmente positiva, sobre todo en lo relativo al programa de reestructuración de la viña, que dará sus frutos de aquí a unos años, el grupo de trabajo Vino propone que se abra una reflexión común con la Comisión y el Comité de Vinos, teniendo en cuenta los dos principios siguientes:
· El artículo 33 del Tratado por el que se instituye la Comunidad europea, fija a la política Agrícola Común el objetivo de asegurarle un nivel de vida equitativo a la población agrícola, particularmente a través del aumento de la renta individual de aquellos que trabajan en la agricultura.
· La viticultura europea contribuye al mantenimiento del modelo agrícola europeo multifuncional, a través de la producción de alimentos de calidad en condiciones competitivas, la conservación del medio ambiente y del paisaje rural y la contribución a la viabilidad de las zonas rurales y al desarrollo territorial equilibrado.
Esta reflexión no debe limitarse al dispositivo comunitario en materia de política vitivinicola, basado en dos pilares, es decir la búsqueda del equilibrio entre oferta y demanda y la adaptación de la vid a las evoluciones del marcado. Ahora bien, hoy en día, si bien sus principios fundamentales siguen estando de actualidad, ya no pueden constituir por sí solos la política vitivinícola. Una nueva orientación debe aplicarse transversalmente al conjunto del dispositivo comunitario; la aproximación al mercado. Efectivamente, el problema principal es nuestra incapacidad a la hora de valorizar nuestra producción en los mercados. No obstante, existen algunos ejemplos de éxito, tanto en términos de organización de la producción como de la cadena, en los que debemos basarnos.
Por lo tanto hay cuatro campos esenciales que se propone una reflexión:
· Mejorar las herramientas actuales de la política vitivinícola. Es absolutamente necesario garantizar el control de producción, tanto en términos de cantidad como de calidad. Para que así sea, conviene particularmente reafirmar las herramientas del mercado, seguir adaptando el viñedo y crear estructuras de acción.
· Integrar mejor la OCM en las demás políticas estructurales. La mejora de la calidad de los vinos, una de las prioridades de la OCM vitivinícola, debe aplicarse transversalmente a través de toda la cadena vitivinícola y las políticas europeas. Para ello, es necesario darle un carácter más operativo al marco de las políticas europeas que afectan al vino y crear nuevas relaciones de condicionalidad (positivas ó negativas )y reforzar las relaciones existentes entre la Organización Común de los Mercados y las políticas horizontales (programas de desarrollo rural ) .
Estas relaciones deben tender al aumento entre la sinergia entre los objetivos del plan de reconversión y la adaptación de la producción al mercado, a través de medidas tales como las ayudas a la inversión comercial, el refuerzo de ingeniería financiera y la búsqueda de procedimientos relacionados con el abandono temporal.
En este mismo contexto, otras medidas prioritarias para el futuro del sector son las siguientes :
· Acompañar la evolución personal. Debe acompañarse a los actores en la evolución actual de la cadena; lo cual significa acompañar en buenas condiciones, tanto la instalación de los jóvenes viticultores, la adaptación de los viticultores mediante la formación, así como la salida de algunos viticultores.
· Adaptar las herramientas de la transformación. A este respecto, podría pensarse, aplicando el principio de la subsidiaridad, en supeditar la concesión de las ayudas a la reconversión a la existencia de estructuras de vinificación apropiadas ó a la existencia de acciones tendentes a la modernización de las mismas .
· Apoyar la investigación y la innovación . El sector vitivinícola no ha sabido adaptarse correctamente a la evolución de la demanda del consumidor. Es por tanto necesario apoyar activamente la investigación y la innovación a este respecto.
En las negociaciones internacionales sobre comercio mundial deberían tenerse en cuenta, para este sector, las siguientes prioridades : protección reforzada de las indicaciones geográficas, con compromiso al abandono de los semigenéricos por parte de nuestros asociados; protección de las menciones tradicionales, que se corresponden con una realidad económoca e histórica, y que ha dicho título forman parte del patrimonio de los Estados miembros; para las prácticas enológicas existentes ,elaboración de listas positivas para integrarlas en los acuerdos y examen por un panel de expertos, y a priori ,de las prácticas enológicas futuras y la necesidad de armonizar las normas sanitarias y fitosanitarias en el marco de los acuerdos bilaterales, y de no ser así, establecimiento de procedimientos de consulta y definición de una cláusula de paz, para evitar cualquier interrupción de los intercambios en caso de contenciosos .
Entre los nuevos ejes a desarrollar destaca la animación del consumo. Las acciones de promoción colectiva siguen siendo dispersas a no ser las acciones de comunicación sobre los aspectos como “vino ,salud, nutrición”,encaminadas a apoyar un consumo moderado y responsable de nuestros productos. La UE debería ayudar al sector en su totalidad a dotarse de los medios adicionales necesarios para llevar a cabo acciones en común sobre el vino, y en particular :
· Para intentar adaptarse mejor a las evoluciones rápidas del mercado, es esencial disponer de más información, particularmente en lo relativo a los intercambios con los consumidores .Un instrumento útil para ello puede ser la creación de un observatorio europeo del mercado, que analice la producción, pero también la evolución de los sistemas de distribución ,de los mercados y las tendencias del consumo de los diferentes productos.
· Otro instrumento útil es el de las acciones de promoción y de la información que tengan por objeto devolverle al vino el puesto que le corresponde en la sociedad, a través de la educación del consumidor; así como el lugar que ocupa en el régimen alimentario mediterráneo y en la cultura europea.
· Establecer claramente la diferencia entre el vino y las demás bebidas alcohólicas.
· Conseguir que el consumidor europeo sea consciente de que la producción tradicional no impone un freno al desarrollo económico, sino que es una válvula de seguridad.
El segundo eje prioritario sería devolverle su competitividad a la comercialización para reconquistar nuestras cuotas de mercado .Se debe apoyar a las empresas en sus reflexiones sobre la estructuración, en función de los mercados, y confortar las capacidades de inversión de las empresas. Para que así sea se deberían animar las relaciones contractuales, apoyar proyectos comunes entre empresas, apoyar a las empresas en sus proyectos e invertir en comercio .

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