EL VINO ,A DEBATE EN LA UNION EUROPEA
por: G.P./coviten
El mercado europeo del vino está atravesando graves dificultades
por segunda campaña consecutiva . Efectivamente los precios
registrados son muy bajos y las transacciones comerciales muy
escasas. En cuanto a las tendencias, se ha observado un aumento
continuo de la producción durante estos últimos
años, con, en paralelo, una reducción del consumo
en todos los países productores europeos. Las exportaciones
están bajando y las importaciones de vinos procedentes
del Nuevo Mundo no dejan de aumentar.
Considerando que la Organización Común del Mercado
(OCM) es globalmente positiva, sobre todo en lo relativo al programa
de reestructuración de la viña, que dará
sus frutos de aquí a unos años, el grupo de trabajo
Vino propone que se abra una reflexión común con
la Comisión y el Comité de Vinos, teniendo en cuenta
los dos principios siguientes:
· El artículo 33 del Tratado por el que se instituye
la Comunidad europea, fija a la política Agrícola
Común el objetivo de asegurarle un nivel de vida equitativo
a la población agrícola, particularmente a través
del aumento de la renta individual de aquellos que trabajan en
la agricultura.
· La viticultura europea contribuye al mantenimiento del
modelo agrícola europeo multifuncional, a través
de la producción de alimentos de calidad en condiciones
competitivas, la conservación del medio ambiente y del
paisaje rural y la contribución a la viabilidad de las
zonas rurales y al desarrollo territorial equilibrado.
Esta reflexión no debe limitarse al dispositivo comunitario
en materia de política vitivinicola, basado en dos pilares,
es decir la búsqueda del equilibrio entre oferta y demanda
y la adaptación de la vid a las evoluciones del marcado.
Ahora bien, hoy en día, si bien sus principios fundamentales
siguen estando de actualidad, ya no pueden constituir por sí
solos la política vitivinícola. Una nueva orientación
debe aplicarse transversalmente al conjunto del dispositivo comunitario;
la aproximación al mercado. Efectivamente, el problema
principal es nuestra incapacidad a la hora de valorizar nuestra
producción en los mercados. No obstante, existen algunos
ejemplos de éxito, tanto en términos de organización
de la producción como de la cadena, en los que debemos
basarnos.
Por lo tanto hay cuatro campos esenciales que se propone una reflexión:
· Mejorar las herramientas actuales de la política
vitivinícola. Es absolutamente necesario garantizar el
control de producción, tanto en términos de cantidad
como de calidad. Para que así sea, conviene particularmente
reafirmar las herramientas del mercado, seguir adaptando el viñedo
y crear estructuras de acción.
· Integrar mejor la OCM en las demás políticas
estructurales. La mejora de la calidad de los vinos, una de las
prioridades de la OCM vitivinícola, debe aplicarse transversalmente
a través de toda la cadena vitivinícola y las políticas
europeas. Para ello, es necesario darle un carácter más
operativo al marco de las políticas europeas que afectan
al vino y crear nuevas relaciones de condicionalidad (positivas
ó negativas )y reforzar las relaciones existentes entre
la Organización Común de los Mercados y las políticas
horizontales (programas de desarrollo rural ) .
Estas relaciones deben tender al aumento entre la sinergia entre
los objetivos del plan de reconversión y la adaptación
de la producción al mercado, a través de medidas
tales como las ayudas a la inversión comercial, el refuerzo
de ingeniería financiera y la búsqueda de procedimientos
relacionados con el abandono temporal.
En este mismo contexto, otras medidas prioritarias para el futuro
del sector son las siguientes :
· Acompañar la evolución personal. Debe acompañarse
a los actores en la evolución actual de la cadena; lo cual
significa acompañar en buenas condiciones, tanto la instalación
de los jóvenes viticultores, la adaptación de los
viticultores mediante la formación, así como la
salida de algunos viticultores.
· Adaptar las herramientas de la transformación.
A este respecto, podría pensarse, aplicando el principio
de la subsidiaridad, en supeditar la concesión de las ayudas
a la reconversión a la existencia de estructuras de vinificación
apropiadas ó a la existencia de acciones tendentes a la
modernización de las mismas .
· Apoyar la investigación y la innovación
. El sector vitivinícola no ha sabido adaptarse correctamente
a la evolución de la demanda del consumidor. Es por tanto
necesario apoyar activamente la investigación y la innovación
a este respecto.
En las negociaciones internacionales sobre comercio mundial deberían
tenerse en cuenta, para este sector, las siguientes prioridades
: protección reforzada de las indicaciones geográficas,
con compromiso al abandono de los semigenéricos por parte
de nuestros asociados; protección de las menciones tradicionales,
que se corresponden con una realidad económoca e histórica,
y que ha dicho título forman parte del patrimonio de los
Estados miembros; para las prácticas enológicas
existentes ,elaboración de listas positivas para integrarlas
en los acuerdos y examen por un panel de expertos, y a priori
,de las prácticas enológicas futuras y la necesidad
de armonizar las normas sanitarias y fitosanitarias en el marco
de los acuerdos bilaterales, y de no ser así, establecimiento
de procedimientos de consulta y definición de una cláusula
de paz, para evitar cualquier interrupción de los intercambios
en caso de contenciosos .
Entre los nuevos ejes a desarrollar destaca la animación
del consumo. Las acciones de promoción colectiva siguen
siendo dispersas a no ser las acciones de comunicación
sobre los aspectos como “vino ,salud, nutrición”,encaminadas
a apoyar un consumo moderado y responsable de nuestros productos.
La UE debería ayudar al sector en su totalidad a dotarse
de los medios adicionales necesarios para llevar a cabo acciones
en común sobre el vino, y en particular :
· Para intentar adaptarse mejor a las evoluciones rápidas
del mercado, es esencial disponer de más información,
particularmente en lo relativo a los intercambios con los consumidores
.Un instrumento útil para ello puede ser la creación
de un observatorio europeo del mercado, que analice la producción,
pero también la evolución de los sistemas de distribución
,de los mercados y las tendencias del consumo de los diferentes
productos.
· Otro instrumento útil es el de las acciones de
promoción y de la información que tengan por objeto
devolverle al vino el puesto que le corresponde en la sociedad,
a través de la educación del consumidor; así
como el lugar que ocupa en el régimen alimentario mediterráneo
y en la cultura europea.
· Establecer claramente la diferencia entre el vino y las
demás bebidas alcohólicas.
· Conseguir que el consumidor europeo sea consciente de
que la producción tradicional no impone un freno al desarrollo
económico, sino que es una válvula de seguridad.
El segundo eje prioritario sería devolverle su competitividad
a la comercialización para reconquistar nuestras cuotas
de mercado .Se debe apoyar a las empresas en sus reflexiones sobre
la estructuración, en función de los mercados, y
confortar las capacidades de inversión de las empresas.
Para que así sea se deberían animar las relaciones
contractuales, apoyar proyectos comunes entre empresas, apoyar
a las empresas en sus proyectos e invertir en comercio .
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