CRDO Gran Canaria
GENERALIDADES.
Gran Canaria, también llamada "continente en miniatura"
por la variedad de sus microclimas y paisajes, tiene una peculiar
orografía que asciende paulatinamente desde la costa hacia
el centro de la Isla, alcanzando en su cota más alta 1.950
metros (Pico de Las Nieves). La cumbre se encuentra rodeada por
una serie de cráteres formados por la erosión y
que configuran las cabeceras de los barrancos que descienden desde
ahí hacia las diferentes vertientes, siendo los más
pronunciados los que se dirigen al oeste y suroeste donde sus
costas se presentan en acantilados. Algo más suaves aunque
importantes son los que discurren por la zona norte y noroeste.
La superficie total insular alcanza los 1.600 km2 y sus costas
236 km de recorrido.
Por su situación atlántica y la cercanía
con la costa africana, presenta un clima dominado por los vientos
alisios pero bajo la influencia cálida que proviene de
las costas marroquíes (apenas a unos 100 km de distancia),
esto hace que los cultivos tengan una características muy
diferenciadores en función de la situación geográfica
y la altitud a la que se encuentren.
EL CONSEJO REGULADOR
La Denominación de Origen Gran Canaria es relativamente
reciente, su aprobación provisional data de el 1 de febrero
de 1999, siendo el 12 de mayo de 2000 su reconocimiento como D.O.
con carácter definitivo (B.O.C., nº 59/2000). Algunos
años antes, a principios de la década de los 90,
empezaron a darse los primeros pasos hacia una recuperación
del cultivo de la viña, que si bien no se había
abandonado del todo, no estaba reglamentada ni existía
control sobre las variedades, las plantaciones ni la producción
de vino.
Algunos viticultores, entre los que destaca Domingo Hernández,
dieron los primeros pasos encaminados a la organización
del sector. Se organizaron una serie de reuniones encaminadas
a la creación de lo que actualmente es este Consejo Regulador.
Dentro de la división administrativa insular la D.O. Gran
Canaria abarca la casi totalidad de la isla de Gran Canaria, estando
presente en cada uno de sus 21 municipios, lo que da una idea
de su complejidad en cuanto a microclimas, altitudes y los diferentes
comportamientos de la vid en cada zona. El esfuerzo va camino
de reportar los resultados deseados en este tipo de empresas.
Los viticultores inscritos actualmente son 190 y las bodegas productoras
32, de las cuales 18 son embotelladoras. La superficie de viñedo
inscrita en el consejo está cercana a las 200 hectáreas,
siendo uno de los factores de mayor crecimiento que se observa,
así como su adaptación a la plantación en
espaldera y el riego por goteo, lo que significa un importante
avance cara al futuro. Las viñas en pié están
siendo sustituidas por los cultivos en espaldera, con las parras
ordenadas en hileras y separadas del suelo. Para los viñedos
de la D.O. Gran Canaria podemos decir que la proporción
en cuanto al sistema de conducción se refiere es de un
55% en espaldera (nuevas plantaciones), un 35% en pié y
un 10% en latada. Esta mejora y la recuperación de muchos
cultivos abandonados, junto con los avances tecnológicos
aportados han logrado una mejoría evidente en los vinos
comercializados.
Los resultados de la vendimia de 2002 son los siguientes:
-Total de uvas recogidas 125.371,25 kilos, de los cuales 33.207,65
blancas y 92.163,60 negras.
-Este resultado supone un 34,67% más de los 93.093 kilos
recogidos en la vendimia del año 2001.
-Hay que resaltar que este aumento de la cosecha se debe a que
hay nuevas plantaciones que este es el primer año que entran
en producción, en realidad la estimación relativa
de la cosecha supone una disminución en la zona controlada
de un 40% aproximadamente debido, entre otras razones, a la adversidad
climática que se ha presentado durante el periodo vegetativo
de la viña.
Como parte de su estructura organizativa el Consejo Regulador
de la D.O. Gran Canaria ha formado tres Agrupaciones de Tratamiento
Integrado (ATRIA) que abarcan lo que serían las subcomarcas
Centro, Sur y Norte. Estas ATRIA se constituyen con la finalidad,
entre otras, de llevar a cabo un programa de mejora sanitaria
en el cultivo de la vid en su área de influencia. Mediante
la visita de las fincas, el asesoramiento a los agricultores,
estudios climáticos, localización y evaluación
de focos de riesgo, etc. se pretende lograr una disminución
de los tratamientos fitosanitarios y una mejora en la dosificación
y aplicación, disminuyendo así los residuos tóxicos
sobre los vegetales. En definitiva, poner en práctica las
actuaciones oportunas para aplicar las técnicas de lucha
integrada. Al frente de cada ATRIA se encuentra un ingeniero técnico
agrícola.
LOS VINOS.
El ámbito geográfico de la Isla da como consecuencia
vinos muy diferentes por la variedad de condiciones climáticas
y orográficas.
Se podrían dividir en vinos de zona baja y de zona alta,
teniendo la primera unos vinos tintos don una materia colorante
muy elevada y bien estructurados, con sus momentos de mayor esplendor
en los primeros meses de su vida. Los blancos de la zona suelen
ser cálidos, con una nariz a fruta madura casi siempre
entremezclada con ligeros tonos amoscatelados, debido a la existencia
de muchas vides de dicha variedad.
Los vinos de la zona alta se comportan por lo general de forma
muy distinta, encontrándose los tintos algo más
bajos de materia colorante en las primeras etapas de su vida,
dando cambios con el tiempo y alcanzando su esplendor en los meses
próximos a su primer año de vida. Los aromas que
se suelen encontrar en éstos tiene más relación
con la propia uva, fruta roja y matices vegetales, manifestándose
también algo más ácidos en boca debido, sobre
todo, a las altitudes a las que se encuentran los viñedos.
Los blancos suelen ser más frescos y vivos por su acidez,
manifestando sus tonos florales entremezclados con fruta verde
y buen equilibrio en boca.
Este abanico de sabores y aromas se obtienen partiendo de las
variedades de uva presentes en los distintos cultivos, siendo
la diversidad de tipos existentes lo que posibilita que desde
la costa hasta la cumbre se encuentren terrenos dedicados a ello.
Variedades preferentes:
Negras: Negra Común o Listán Negro, Negramoll, Tintilla
y Malvasía.
Blancas: Malvasía, Gual, Pedro Ximénez, Marmajuelo
o Bermejuela, Breval, Vijariego, Albillo y Moscatel.
Variedades autorizadas:
Negras: Moscatel Negra.
Blancas: Listán Blanco, Burrablanca y Torrontés.
LAS BODEGAS.
18 bodegas embotellan en la actualidad vinos bajo el control y
contraetiqueta del Consejo Regulador de la D.O. Gran Canaria,
repartidas en 11 de los 21 municipios. Hay algunos otros productores
pero no tienen marca comercial en distribución.
Bodega Ansite (Santa Lucía)
Bodegas El Rincón (Fataga)
Bodeguilla El Solapón (Artenara)
Mogaren (Valsequillo)
Vinos de Juan Inglés (Telde)
Viña Tabaiba (Fataga)
Bentayga (Tejeda)
Bodega Hoya Chiquita (Santa Brígida)
Frontón de Oro (San Mateo)
Tigayga (Teror)
Viña Angoa (Las Palmas de G.C.)
Viña Talayón (Fataga)
Bodega El Eucalipto (Telde)
Bodega La Montaña San Mateo)
La Orilla (Telde)
Vino El Caserío (Fataga)
Viña Centro (Santa Brígida)
El Cardón (Santa Lucía)
Las Carboneras (Santa Lucía)
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